La protección solar en los niños gracias a la atención farmacéutica

A los niños les gusta jugar en la calle y sobre todo en verano, pero debemos tener en cuenta que los rayos solares son peligrosos a esas edades. Por ello puedes contar con atención farmacéutica para que los más pequeños puedan jugar de una forma segura bajo el sol.

La protección solar

Es primordial que los niños cuenten con una piel protegida adecuadamente, ya que los daños causados en la infancia por los rayos UV incrementan el riesgo de cáncer de piel.

Se debe usar exclusivamente las cremas especializadas para los niños, ya que el filtro que contiene protege de forma segura su piel y se adapta a sus necesidades. En caso de no saber qué productos son los más adecuados para nuestros hijos, podemos contar con atención farmacéutica y que nos orienten sobre cuáles son las necesidades de su piel.

            ¿Qué componentes protegen a nuestros hijos?

Las cremas especializadas en la piel para los más pequeños, contienen unos filtros químicos y minerales para que estos los protejan de los rayos UVB y UVA. Estos filtros absorben la radiación UV y libera la energía creando sensación de calor.

Los filtros minerales de estas cremas, son ideales para los más pequeños e incluso para los adultos con la piel muy sensible. Debemos tener siempre en cuenta, que estos productos no lleven perfumes añadidos, ya que estos son perjudiciales.

Debemos utilizar un protector con el FPS muy elevado y que se adapte a los niños, como por ejemplo que sea resistente al agua, para que no tengamos que estar tan pendientes de estar poniéndoles crema cada 5 minutos.

¿Cuál es la aplicación correcta?

Hay estudios que demuestran que no llegamos a utilizar ni 1/4 de crema de la que deberíamos aplicarnos. Pero si tenemos en cuenta una serie de pasos, podremos pasar un verano sin quemaduras y con un bonito bronceado.

En primer lugar, debemos ponerles crema abundante a los niños pequeños, pero esto debe de producirse unos 20 minutos antes de la exposición solar, para que esta sea absorbida por la piel. No debemos dejarnos ninguna parte del cuerpo sin protección, muchas veces se nos olvida poner por la parte posterior de las piernas o en los pies.

En segundo lugar,  debemos volver a repetir el primer paso unos 30 minutos después, para que no llegue a desaparecer el efecto de la crema protectora.

Para terminar, tenemos que tener en cuenta que cuando los niños sudan y se bañan y después se secan con la toalla, debemos repetir el proceso al menos cada dos horas.

Si se siguen estos pasos, podremos pasar el verano sin ninguna quemadura solar, ya que estarán en todo momento protegidos contra los rayos UV. Si tenemos dudas podemos consultarlo en la atención farmacéutica que ofrecen. En farmacia Santamaría cuentan con un trato personalizado y te ayuda con la elección de productos.

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